me niego rotundamente a comprar pajitas de plástico para las bebidas, siguiendo la tradición, que ésto ya se lo veía hacer a mis abuelos, y aprovechando que todos los campos que tengo a mi alrededor están con la avena en su máximo crecimiento y antes de que la corten,
como todos los años estuve recogiendo los tallos más gruesos, cortándolos entre nudo y nudo, para ponerlos a secar, en una semana ya estarán secos, les quitaré la hoja que tienen alrededor y serán unas magníficas pajitas que no dan nada de sabor y totalmente naturales.
se puede observar que tienen el mismo diámetro que una pajita normal.











